miércoles, 29 de febrero de 2012


Ion
Para otros usos de este término, véase Ion (desambiguación)
Solución de sal común en agua. El cloruro de sodio de la sal se disocia en dos iones: el catión sodio y el anión cloruro.

Ion amonio.
Un ion 
 ("el que va", en griego; ἰών [ion] es el participio presente del verbo ienai: ‘ir’) es una partícula cargada eléctricamente constituida por un átomo o molécula que no es eléctricamente neutra. Conceptualmente esto se puede entender como que, a partir de un estado neutro de un átomo o partícula, se han ganado o perdido electrones; este fenómeno se conoce como ionización.
Los iones cargados negativamente, producidos por haber más electrones que protones, se conocen como aniones (que son atraídos por el ánodo) y los cargados positivamente, consecuencia de una pérdida de electrones, se conocen como cationes (los que son atraídos por el cátodo).
ANION
Un anión es un átomo con carga eléctrica negativa, es decir un ión negativo.  En los aniones simples, esta carga negativa esta dada por la afinidad del átomo neutro por los electrones. Pongamos por ejemplo el átomo de cloro, que tiene en su envoltura más externa siete electrones. El cloro tiene gran facilidad para ganar un electrón más y así completar su capa externa, quedando mucho más estable, y con una carga negativa (Cl). Este electrón ganado es cedido por otro átomo, que tiene facilidad para perder electrones, como por ejemplo el átomo de sodio, que al ceder su electrón se transforma en catión (ion con carga eléctrica positiva).
Catión
Un catión es un ion (sea átomo o molécula) con carga eléctrica positiva, es decir, ha perdido electrones. Los cationes se describen con un estado de oxidación positivo.
Las sales típicamente están formadas por cationes y aniones (aunque el enlace nunca es puramente iónico, siempre hay una contribución covalente).
También los cationes están presentes en el organismo en elementos tales como el sodio (Na) y el potasio (K).